lunes, 15 de octubre de 2012

Yo quiero el modelo X01S2050…


Leo en la prensa que un millonario chino ofreció una cantidad indecente de dinero a varón que sea capaz de cortejar y conquistar a su hija. La heredera de su imperio (lesbiana confesa o inconfesa), se habría casado en Francia con su novia. “C’est la vie” habría que decirle a este buen hombre… y recordarle también que el dinero, afortunadamente, no lo compra todo…

Mi amiga Franccesca está de experimentos. La cosa va de relaciones humanas y sentimientos… Según sus últimas pruebas, estas situaciones tienen una complejidad de agárrate… Su hipótesis nos deja francamente mal a los hombres, y poco menos que nos tilda de simplistas y básicos en nuestras reacciones…

Será que no nos queremos complicar la vida o peor aún, que nuestras neuronas (pocas o muchas) no dan más de si… La verdad que no estoy muy seguro.

Leo también con preocupación que hay un mercado emergente de robots sexuales para público masculino.
Las muñecas hinchables pertenecen al pasado… Ahora por la friolera de 6.000 € tienes una muñeca sexual de tamaño natural que, atención, está provista de inteligencia artificial y piel sintética que imita a la humana. Resulta que “te escucha, te habla, te hace compañía y se va a dormir contigo, como una persona normal”…
Disponible además en varias “personalidades”, el cliente puede elegir también el color de la piel, el de sus cabellos y, por supuesto, el de las dichosas medidas…

Ya me imagino dentro de unos cuantos años… cuando vayas a tomarte algo a un boliche, te darán con la copa un catálogo de posibles “acompañantes” para que te hagan más amena la velada…

Cuando publique esto no estoy seguro de la reacción de Franccesca…
Por lo pronto voy a enterarme de cómo va el desarrollo del modelo masculino.
Sigue con tus experimentos amiga!!!

M.

lunes, 1 de octubre de 2012

Experimentos


No los entiendo.
No acabo de pillar este asunto de las parejas, sí, a mis años, y todavía despistada… ¡así me va! Hace poco he conseguido finalmente no involucrar demasiados sentimientos a la hora de quedar con chicos, en plan científica que está realizando experimento femenino. He estado quedando con chicos pero en plan, venga va, quedamos pero que sepas que no eres el centro de mi universo…no estoy siempre libre para quedar, una tiene más cosas que hacer... Cierto es que esto es más fácil de hacer si el tío te hace tilín un 50% y últimamente no espero al tilín 100% porque si no, no acabo saliendo con nadie. Pues que sepáis que me estoy dando cuenta de que cuanto menos disponible estás más caso de hacen los muy idiotas. Triste pero cierto, parece ser que cuanto mas pasota estés, más liada y más los dejes con ganas de más, más caso te hacen, más tiempo tiene para ti y más ganas de ir en serio les entra. Lo malo es que yo esto lo puedo hacer con tíos con los que no quiero ir muy en serio, porque si el tío me gusta mucho mucho, me es difícil controlarme las ganas de quedar con él a todas horas, y claro, pasa lo que pasa, estoy muy disponible y la relación tiene sus días contados.
Como os vengo diciendo hace poco hice un experimento para comprobar si esta teoría es definitivamente cierta. He estado quedando con dos chicos, uno que me hacía tilín 50% y otro que me hacía tilín 100%. Para el que me gustaba menos no estaba disponible siempre, y para el que me gustaba más sí y deliberadamente. ¿Qué pasó? Que el que me gustaba más empezó a darme plantones, aprovecharse de la situación y finalmente tratarme medio mal y por supuesto lo mandé a paseo, un experimento es un experimento, pero una tiene amor propio… y el otro acabó pidiéndome salir en plan enserio, exclusivo y si me descuido me dice que soy la mujer de su vida y me acaba pidiendo matrimonio. Que triste, pero que triste es comprobar que a estas alturas de la historia tengamos que seguir usando armas del año de Maricastaña para interesarle al hombre que te gusta y encima que ellos respondan a estas artimañas más triste es todavía. Mucho adelanto social pero a la hora de la verdad, a la antigua es como funcionan las cosas. Así que ahora tendré que hacer otro experimento, conseguir actitud pasota con chicos que me gusten de verdad…esto sí que va  a se difícil pero cosas más difíciles he conseguido. Lo que pasa es que me huelo que si al final el maromo me hace caso por estas estrategias femeninas se me van a ir las ganas de quedar con el homo sapiens este porque me cabrea tanto que respondan a estas manipulaciones tan básicas que seguramente la cosa también tenga sus días contados. ¡Que cruz!
F.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Escena de familia en una tarde de septiembre…



Hoy es una preciosa tarde de septiembre de un verano que languidece.
Estoy en un parque muy bonito a las afueras de una ciudad del norte de la península. Una tupida alameda recorre una margen del río. Hay un entorno inmejorable con juegos infantiles y la imagen de algunos veleros y piraguas que pintan una preciosa postal para la vista.

Antes de sumergirme en la lectura, sigo escudriñando a mí alrededor.
Familias enteras montan un verdadero campamento, donde despliegan mesas y sillas, para comer a resguardo del cálido sol. Parejas que extienden una manta y despliegan un picnic a la sombra de uno de los pocos árboles que quedan con vistas al río. Todo parece estar en armonía y formar parte de una perfecta escenografía.

Detrás de mí una mujer con su niña y una señora mayor que será la abuela de la pequeña acaban de llegar al parque y buscan con la vista un sitio para desplegar su mantel y su vianda.
Un ruido de agua me hace girar la cabeza. La mujer mayor se puso a hacer pis delante del banco donde se encontraba y la hija le recriminó airadamente su actitud, al tiempo que le decía que los baños estaban muy cerca y que tenía que avisarla.

Esta situación me sacude y me deja pensando en nuestros mayores…

Los indicios de que nuestros abuelos y padres están envejeciendo a veces son insignificantes. Las señales van apareciendo poco a poco. La pérdida de agilidad motora y mental además del deterioro físico, son señales de cambios progresivos que avisan de un proceso que no se puede revertir como nos gustaría.
A veces nuestra reacción es de enojo hacia ellos, otras veces de indiferencia. También sentimos impotencia y, por supuesto, tristeza.

Debemos aceptar el paso inexorable del tiempo. La vejez de nuestros mayores nos abre la oportunidad de compartir con ellos una etapa nueva y promover encuentros o espacios que antes no teníamos. Es una realidad que tarde o temprano nos tocará vivir y sentir en carne propia.
Tenemos que ser conscientes del estado emocional por el que estas personas transitan y el grado de soledad e incomprensión que muchas veces tienen. Aprovechemos para fomentar hacia ellos el cuidado y el acercamiento.

En la escena que presencié se habían intercambiado los papeles de madre e hija, ante la mirada inocente de la pequeña. La vejez de nuestros padres también nos da la oportunidad para expresar el amor y la ternura…

M.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Odisea


Ya sabéis que yo estoy todo el rato con el Universo a vueltas y la Ley de la Atracción, sé positiva y todo lo que atraigas será positivo y si no, sigues esperando que ya vendrá. Un tanto difícil sí que es esto de mantenerse positiva cuando los elementos están en tu contra. Y así estoy ahora mismo, con el Universo haciéndome una prueba de resistencia y  yo tratando de no morir en el intento.
Este finde quedé con un par de amigas que tienen novio y no tienen otra cosa mejor que hacer que buscarle pareja a las que no tenemos, que digo yo, que no tenemos porque no queremos ¿eh? En fin, que me tocó encerrona en toda regla. Según yo era cena de chicas y cuando llego están mis amigas y un tío con mala cara… Pensé que se lo habrían encontrado y lo habían invitado y cual no sería mi sorpresa que va Amparo y me lo presenta con cara de “mira que guapo es” y Rosa me empieza a recitar su currículum ni que fuera la representante del artista. Mientas tanto íbamos entrando al restaurante y nos sentamos en una mesa un poco pequeña para los cuatro aunque no le di importancia hasta que, “casualidades” del destino, a mis dos amigas las llaman sus prometidos y resulta que las dos se tienen que ir rápidamente pero “oh por Dios, quedaros vosotros dos (ojitos de celestinas) y no desaprovechéis la noche”. Y así es como en un periquete me vi en una encerrona de tal calibre, en un restaurante que no me gusta, con un chico que no conozco y que encima estaba enfadado porque, supongo, le habrían hecho encerrona también al pobre. A todo esto el camarero va trayendo ya platos que habían pedido las celestinas: ¡trágame Tierra por piedad!
Ya que estaba en tal situación pensé “vamos a ser positivos y a pasarlo lo mejor que podamos” pero la verdad que churumbel no me lo ponía nada fácil. El muy …estaba en plan prepotente y engreído como si yo fuera la típica fea que no tiene quien se le acerque y él el adonis al que le sobran las oportunidades. Viendo el panorama me deje de tanta educación y de tanta amabilidad y empecé a darle caña que a mí, guapo, no se me desprecia de ese modo, ¡vamos! En menos que canta un gayo ya lo hice sentirse incómodo e imbécil, no entremos en detalles que no quiero caeros mal a vosotros también, y le quedó claro que la menda es de todo MENOS una paleta solterona sin mundo que no tiene otra cosa mejor que hacer que suplicar por un polvo.
Me fui para casa sintiéndome fatal por mi comportamiento pero mucho peor me hubiera sentido si no le dejo claro al otro que una tiene carácter y sabe defenderse. El caso es que como he hecho tanta mala uva el Universo me lo esta haciendo pagar estos días y todo lo que planeo o quiero hacer me sale mal o no me sale. Voy al super a por algo, no queda, veo uno zapatos divinos, no hay mi número, voy al banco a sacar pasta y la tarjeta está estropeada… En fin, que en estas estoy, tratando de ponerme feliz y positiva a pesar de que todo me salga al revés, que tengo que empezar otra vez a estar en la buena onda para que me vuelvan a empezar a salir las cosas como Dios manda, toda una odisea. 
F.

viernes, 7 de septiembre de 2012

De pasarela en un campo de fútbol…


Ya os dije que Franccesca es divina y la quiero mucho, pero me mete en cada embolado…
Resulta que me había convencido para acompañarla a ver un partido de fútbol, ya que su mejor amiga es la media naranja del capitán del equipo de su pueblo. Resumiendo, el domingo a las cinco de la tarde ahí estaba yo, con cara de circunstancias, viendo un partido de la Liga Regional en compañía de la amiga de mi amiga. Franccesca faltó con aviso, ya que tenía una clase de surf a la que no podía ni quería faltar, después de estar toda la semana haciendo juegos de números para agilizar su memoria…

No estoy muy seguro de cómo se desarrolló el partido ni de los merecimientos de uno y otro equipo. Si se que el equipo del novio de la amiga de Franccesca fue el triunfador, ya que éste se acercó a la grada, como buen torero, a dedicarle la victoria.
A Carmen tampoco le gusta mucho el fútbol, así que se pasó todo el partido ojeando un par de revistas de moda y cotilleando, de forma disimulada, los modelitos que llevaban todas las féminas de los jugadores. El glamour de las novias de los futbolistas (emulando a las parejas de los jugadores de la liga de las estrellas), contrarrestaba con los habituales aficionados del equipo del pueblo, que ante el mínimo desliz del juez del partido, se acordaban con gritos y cánticos de todos los familiares del trío arbitral.

Hoy iba a llamar a Franccesca para recordarle que está en deuda conmigo, después del planazo que me tenía preparado para el fin de semana. Una noticia que inunda estos días las redes sociales me distrajo de mi cometido…
También estarán distraídos de la realidad los habitantes del pueblo toledano de Los Yébenes. Menuda se ha montado con el vídeo erótico de una concejala del pueblo. Parece una trama urdida por la presidencia para desviarnos a todos la atención, sobre sus encuentros con la canciller alemana para resolver los designios futuros de la nación.

De una forma o de otra, ya tenemos la fórmula para ser “trendig topic” estos días en la Red…  
¿Será para tanto el video en cuestión?

M.

domingo, 26 de agosto de 2012

Difícil


Hacer surf conlleva ser la reina del mambo porque no somos muchas las féminas sobre una tabla y las pocas que hay llevan al maromo surfista incorporado. Lo bueno que tiene el ir sola a pillar olas es que los chicos son muy majos. Además está del subidón de montarte en una ola o la paz que da estar sentada en tu tabla disfrutando de un paisaje maravilloso, con vista muy mejorada por la cantidad de guapetones que te rodean. Es algo típico que cuando hay racha sin olas la cosa se tranquiliza, el ambiente se relaja y la situación suscita la conversación. Estar vigilando el mar de reojo para estar al loro en caso de que las olas regresen y a la vez hablar como si estuvieras en una terraza tomándote unas cañas es complicado. Si resulta que conversas con un maromazo allí estás tú de lo más favorecida con un traje que te marca todo lo marcable, la cara sin gota de maquillaje, roja por el ejercicio y despeinada como nunca, vamos, hecha un Cristo. Es un milagro que el maromo te encuentre atractiva y te dé conversación varios días seguidos. Recientemente ha pasado el milagro y un guapetón rubiales que creo que debe estar cegarato me está dando palique en alta mar desde hace unos días  y no sabe que habla con una ojerosa con pelos de loca y cara de agotada después de jornada estresante. La cosa se va animando y nos vamos conociendo mejor … estamos en ese momento en el que la situación pide quedada para tomarse un algo en el mundo real con ropa decente y no con pinta de superhéroes con mallas ajustadas en tablas que vuelan sobre el agua. Que sepáis que es imposible quedar con alguien en medio del mar llevando nada más que un traje de neopreno y una tabla… sólo tienes tu memoria, que en mi caso no es buena, para acordarte de nueve números mágicos y poder escribirlos al salir del agua para llamar al maromo y quedar para un café. Así que ahora ando atiborrándome a complejos vitamínicos para la memoria y así cuando  se suscite el momento “tranquilo que memorizo yo tu número guapetón que tengo buena memoria” consiga recordar esos 9 números de la suerte y a ver qué pasa…

martes, 14 de agosto de 2012

Los bostezos de Paco…


Conocí a Paco Siñeriz por motivos de trabajo. Telefónicamente concertamos una cita para comer y así tratar un asunto comercial. Nada más presentarnos en el restaurante (sólo habíamos hablado telefónicamente), Paco emitió un bostezo grande y sonoro que apaciguó tapándose la boca. Después de ordenar el menú al camarero, comentaba yo mis ideas sobre el proyecto de trabajo cuando mi oyente, por tercera vez, emitió un contundente bostezo, y fue en ese  momento cuando empecé a preguntarme y responderme mentalmente… este tipo se habrá corrido una juerga brutal y vino a la entrevista sin pegar ojo, o no entiende nada de lo que le digo, o no le interesa un comino mis propuestas…

Durante la comida Paco siguió en su trece… y ya había llamado la atención de casi todos los comensales a nuestro alrededor. En otra furibunda apertura de mandíbulas, cual hipopótamo de La sabana, logré divisar en su boca algún trozo de carne a medias de masticar y también algún premolar con necesidad de pasar urgentemente por las manos de un profesional odontólogo.
Por un momento tuve miedo, ya que pensé que en una de esas aperturas de boca increíbles, Paco se dislocaría los huesos de la quijada.
Sentí rabia e impotencia cuando me vi irremediablemente contagiado en la acción incontrolada de abrir la boca, para realizar una inspiración profunda a la que sigue una espiración de algo menos de lo inhalado…
También tuve la tentación de cronometrar sus bostezos y deducir su frecuencia e intervalo en un espacio de tiempo.

Ya podía imaginarme, con todo lujo de detalles, a Paco la noche anterior en la verbena de cualquier pueblo en fiestas (en estas fechas muchos pueblos de toda la geografía española celebran con luz y sonido sus fiestas patronales). Lo “veía” claramente delante de la orquesta, sosteniendo un cubata, moviéndose torpemente al ritmo de la música y sobre todo embelezado con la cantante de la orquesta.
Llegamos a los postres y mi curiosidad e incredulidad (más o menos a partes iguales), estaban casi al límite. Pedí la cuenta y pagué en el mismo acto. Salimos del comedor sin esperar el cambio. Nos despedimos sin concretar negocio o futuro encuentro.
Todavía aturdido por esta singular reunión  de trabajo empecé a caminar sin rumbo…
Me siento cansado. Tengo ganas de bostezar.
No puede ser!!!
Uuaaaaahhh…

M.